miércoles, 28 de enero de 2009

Delirios


Qué le voy a hacer si no puedo evitar tragarme mi orgullo cada vez que te estás delante, que mi orgullo es fingido y mis ganas de tenerte de nuevo reales.

Soy incapaz de romper mi círculo vicioso de errores repetitivos; y es que un cambio tan radical siendo tan procastinadora como lo soy yo, no resulta fácil.

Siempre un “mañana será el día” es la escusa que me pongo: en eso me parezco a ti.
Es el pez mordiendo se la cola.

Si es que no aprendo, y lo sé, si es que no cambio, y eso que hay ganas pero no fuerzas.
Y a la noche todo está claro, pero de día, aunque suene irónico, eso no ocurre.

Todo lo que a la noche es obviedad por la mañana solo son “tonterías causadas por la falta de sueño”.

Y parece mentira que todavía no haya aprendido que yo las únicas ideas lucidas que tengo son a partir de las 12 de la noche.

Lo que sucede es que las canciones me confunden, la luz me ciega y la falta de sueño…bueno esa no me ha hecho nada, solo me hace tener ojeras.


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Y que le voy a hacer si cada día añoro más esos ojos negros que nunca fueron míos.

3 comentarios:

Inédita dijo...

...tonterias que susurradas en silencio suenan bien...pronunciadas en alto solo parecen tonterias...

Guri dijo...

amo a esa enana que te comenta :P

ya sabes.
Cosas de la noche. Y los ojos.

El viernes, si no tienes planes. Estamos, cenamos, y de paso nos reimos un rato :)

Yuki dijo...

la culpa, la tiene el sol.