jueves, 20 de noviembre de 2008

Enamorada


Y esa noche la luna era más blanca de lo normal.


La joven, inmersa en la belleza que desprendía su luz, llevaba ya un buen rato mirándola, sin preocuparle ni el tiempo ni el frío…la miraba con admiración, envidia…y quizás (sólo quizás) con algo de miedo.


Brillaba, y aunque lo hacía con menos intensidad que el Sol, era igual de cegadora(o incluso más, pero no le digáis nada al Sol porque se deprimiría).


Y esa noche la chica lloró.


Lloró ante la impotencia que sentía al mirar a aquel satélite, lloró al sentirse ínfima en comparación a ella, lloró por no poder siquiera imaginar ser la mitad de radiante que ella.
Esa noche se derrumbó ante el peso de años y años de celos y amor acumulados hacia ella.


Y es que esa noche la luna era más blanca de lo normal y se veía incluso más hermosa, algo que la pobre chica no pudo soportar.
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La Luna se quedó perpleja, su amada(secreta, obviamente, pues la luna no se puede permitir amar) lloraba. Nunca la había visto llorar.


Era tan delicada, grácil y cálida…su aura la atrapó desde el primer día en el que por casualidad se asomó al balcón a media noche. Desde ese día, la Luna esperaba ansiosa el anochecer para poder verla ( y eso que le llevaba un buen rato encontrarla, es lo que tiene ver todo desde tan lejos).


Y así, noche tras noche, viéndose sin verse, la Luna terminó por enamorarse de aquella que destacaba entre todos los demás puntos móviles de la Tierra.


Pero ahora daba igual, porque su amada lloraba, y lo hacía precisamente la noche en la que la Luna se había arreglado(sólo para ella) y estaba más blanca de lo normal.

3 comentarios:

sueño de cristal dijo...

^^ que bonica!

P.I.X.U dijo...

El texto me ha dejado de piedra. ^^
Me ha gustado.
El amor es difícil, no porque sea a veces medio imposible o similares.
Simplemente enamorarse es complicado desde el momento que no elegimos de quien.
Sigue escribiendo así.
^^

Guri dijo...

me ha gustado.

lloraba.
y quién coño le mandaba a la luna arreglarse?