lunes, 1 de diciembre de 2008

Sonrisa



Sencillamente había llegado a su límite. Con una sonrisa en su boca y la cara levantada hacia el cielo dejo que la lluvia la mojara.



Aunque no debería de haber sido así, la lluvia estaba tibia, y es que las nubes no querían que aquella que las sonreía con tristeza desde abajo se viera atacada por el frío.



Los vientos dejaron de soplar para que en su pelo no se enredasen las hojas que había por el suelo.



Los rayos que debieran de haber caído se quedaron en su sitio para no molestarla con su luz.



Los ruidos decidieron ponerse en “modo silencio”. Solo se permitió seguir sonando a las gotas de lluvia que caían con delicadeza sobre ella.



Cerró los ojos y todavía sonriendo, ahora más satisfecha que triste, dejo caer una lagrima con todos sus recuerdos.



Cuando la lágrima finalmente se perdió en la nada junto a las gotas de lluvia la chica continuó su camino.



La lluvia volvió a ser fría, el viento volvió a soplar, los rayos iluminaron aquella tarde grisácea, y los ruidos (entre ellos las bocinas y sirenas de la ciudad) volvieron a envolver la escena.

2 comentarios:

Yuki dijo...

el texto parecia feliz ¬¬

me gusta ^^ y me encanta la segunda foto :)

las tormentas, siempre son muy consideradas

sueño de cristal dijo...

No como los vendavales... los creas tu y despues se vuelven contra ti. Desconsiderados.
Pues no está tan mal el texto... por como me lo pintabas me lo esperaba peor... A mi me ha gustado :)